lunes, enero 03, 2011

EL COMPORTAMIENTO.

Ginés tiene 9 años, esta grandisimo y con una fuerza tremenda.
El colegio lo ha empezado mal, desde el principio no quería ir, y sigue así, no quiere trabajar nada, siempre dice que esta cansado. A la PT se le escapa del aula y se va a su clase, con sus compañeros, pero su tutor le obliga a que vuelva. No quiere irse con la PT, como es con ella con quien trabaja. Ginés me dice, "mama quiero destruir a Eugenia", " Vamos a congelarla".
Hay que estar siempre trabajando con el chantaje, las amenazas, siempre así, para que un día lo haga sin protestar tiene que pasar mil. En casa también es igual,  sus frases son, "no se hacerlo", "no me acuerdo", "no puedo", "ayudame", ...... etc, pero si sabe. Después de mucho protestar, llorar, levantarse de la silla ,,...... lo hace, entonce porque le cuesta tanto empezar????. Parece que hay que esperar que se le encienda una lucesita en esa cabeza para que empiece a trabajar. Esto siempre ha sido así, pero este año cuesta más, ha pasado a tercero, y la diferencia con los anteriores cursos es grandísima.
Yo se que tiene que ir madurando.

Ginés es muy rígido mentalmente, como quiera algo me cuesta mucho hacerle cambiar de idea. Yo empiezo a contar hasta seis, son seis oportunidades que le doy antes de ponerle el castigo, a veces funciona, pero otras no.  Mientras quiere conseguir algo, o que alguien haga lo que él quiere(obligando), puede ver lloro, gritos, pegar, tirarse al suelo, pedorretas, escupid,...... . En esos momentos es como si no tuviese autocontrol sobre si mismo, no pudiese o no supiese controlar esas emociones, y esto le perjudica, porque si pasa en casa no le ve nadie, pero en la calle, en el cole, etc, estas situaciones le puede pasar con un compañero, un profesor, .....   . No quiero que se hagan una imagen equivocada de él.

Aqui esta Ginés con nuestra Magi.

13 comentarios:

sarah dijo...

Isabel, antes que nada, Feliz Año! A Ginés lo veo grandísimo, es una foto preciosa, por cierto.
Quizá hay épocas en que la exigencia es muy fuerte y a los chicos no les gusta mucho. Creo que cuesta a medida que se hacen mayores. La motivación para trabajar. A mí en estos últimos meses me está costando bastante con mi hija.
Muchos abrazos

Betzabe dijo...

Feliz Año 2011 Isabel, te digo que Diego es bastante parecido, la tarea escolar no le gusta ni un poquito si tiene que eacribir :(

Y hago lo mismo que tu: promesas, sobornos y hasta amenzas de castigo. Me averguenzo luego, pero parece que llega un momento en que se resignan a hacerlo aunque no siempre lo hacen con todo su esfuerzo, creo que a veces Diego solo raya para que yo le deje en paz, casi sin fijarse en lo que hace.

xXxmiGuelxXx dijo...

UN FELIZ AÑO 2011:YSABEL RUEGO A DIOS QUE MEJOREN LAS COSAS.
UN ABRAZO.
MIGUELPAPA DE ANITA-CHICLAYO-PERU.

maria gloria dijo...

Isabel paso para saber cosas tuyas y de Gines lo veo enorme, lindo y muy contento le gustan los perros parece, muchos besitos amiga y te extraño mucho

Anónimo dijo...

Me gusta de vez en cuando pasar por alguno de estos blogs y recordar tiempos en los que yo era más jovencito y es curioso cómo a veces las historias se parecen tanto. Yo aprendí a sumar y a restar con apenas tres años y lo primero que hice con la información fue calcular a qué edad me quedaría solo sin mis padres teniendo en cuenta la esperanza de vida media en ese entonces (¡con tres años!)
Según la mayoría de los psicólogos por donde he pasado yo también tengo algo de esto- aunque alguno simplemente consideraba que era 'un poco raro'.
En términos prácticos a mis casi 30 años podríamos decir que no me ha ido mal del todo: acabé la carrera,tengo trabajo, he conseguido vivir lejos de casa varios años.
Pero lo cierto es que con el paso de los años pesa y más si eres de los que, como yo, se da mucha cuenta de su trastorno. Tengo suerte en el sentido de que a partir de una edad comencé a responder a los momentos de frustración con sonrisas y calma externa en vez de con llantos y pataletas. Con el paso de los años he de decir que pocas personas habrá que se lleven tan bien con tanta gente como yo, pero la contrapartida es que no tengo ningún amigo de verdad: se me considera en general un poco 'raro', pero no experimento demasiado rechazo. Pasan los años, el mundo está montado como está, y cuesta seguir el ritmo de los demás, que no es el tuyo. TE vas quedando atrás y a veces duele asumirlo. Cuesta darse cuenta de que no puedes tener una familia porque tres o cuatro días de la semana apenas puedes responder sólo 'sí'o 'no', o no te das mucha cuenta de si el otro sufre o no y cuando te das cuenta, te pones muy nervioso porque no sabes cómo tratarlo.
No sé. Este es un comentario de esperanza, aunque no lo parezca: quizá parezca un poco más pesimista porque está escrito en un tiempo más bajo de ánimo.
Ánimo para el crío, que la vida no está tan mal, jeje.

Anónimo dijo...

Me gusta de vez en cuando pasar por alguno de estos blogs y recordar tiempos en los que yo era más jovencito y es curioso cómo a veces las historias se parecen tanto. Yo aprendí a sumar y a restar con apenas tres años y lo primero que hice con la información fue calcular a qué edad me quedaría solo sin mis padres teniendo en cuenta la esperanza de vida media en ese entonces (¡con tres años!)
Según la mayoría de los psicólogos por donde he pasado yo también tengo algo de esto- aunque alguno simplemente consideraba que era 'un poco raro'.
En términos prácticos a mis casi 30 años podríamos decir que no me ha ido mal del todo: acabé la carrera,tengo trabajo, he conseguido vivir lejos de casa varios años.
Pero lo cierto es que con el paso de los años pesa y más si eres de los que, como yo, se da mucha cuenta de su trastorno. Tengo suerte en el sentido de que a partir de una edad comencé a responder a los momentos de frustración con sonrisas y calma externa en vez de con llantos y pataletas. Con el paso de los años he de decir que pocas personas habrá que se lleven tan bien con tanta gente como yo, pero la contrapartida es que no tengo ningún amigo de verdad: se me considera en general un poco 'raro', pero no experimento demasiado rechazo. Pasan los años, el mundo está montado como está, y cuesta seguir el ritmo de los demás, que no es el tuyo. TE vas quedando atrás y a veces duele asumirlo. Cuesta darse cuenta de que no puedes tener una familia porque tres o cuatro días de la semana apenas puedes responder sólo 'sí'o 'no', o no te das mucha cuenta de si el otro sufre o no y cuando te das cuenta, te pones muy nervioso porque no sabes cómo tratarlo.
No sé. Este es un comentario de esperanza, aunque no lo parezca: quizá parezca un poco más pesimista porque está escrito en un tiempo más bajo de ánimo.
Ánimo para el crío, que la vida no está tan mal, jeje.

MamideGlori dijo...

Despues de leer el comentario anterior solo puedo decir que nuestros hijos son lo mejor que tenemos y debemos seguir luchando porque en el futuro consigan el máximo de sus posibilidades. Un abrazo muy grande, tienes que ponerte firme con Gines y conseguir ese autocontrol que debe ir adquiriendo poco a poco. Ánimo. Es duro, y pienso que lo será más cuanto más crezcan. Pero no tenemos otra opción.
Besotes gordos gordos...

tia elsa dijo...

Que grande esta Ginés! Tendrás que armarte de paciencia, no es fácil, pero los niños saben cuando hay amor y contención. Mi hijo mayor fue muy díficil de niño por eso te entiendo. Besos tia Elsa.

Melannie dijo...

Hola!!
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me encantaría poner un link de tu blog en mi sitio web y por mi parte te pediría un enlace hacia mi web y asi beneficiar ambas webs con más visitas.
Si estas de acuerdo no dudes en escribirme a melannieagurto@gmail.com

Éxitos con tu blog.
Un Saludo
Melannie.

Cristina dijo...

Quería darte ánimos y al igual que Eva me he quedado muy sorprendida al leer el comentario de anonimo...así que te doy los animos y le mando un abrazo a anonimo y un gracias por darnos su opinión y perspectiva de las cosas.Un besote¡

Anónimo dijo...

Sólo puedo decir "uao!... esa descripción se parece tanto a mi hijo.. me gustaría saber cómo haces para ayudarlo, quizás podríamos compartir experiencias...

mariagloria dijo...

Isabel paso para saber cosas de Gines ya le extranamossssssss, ojalá puedas escribir prontito, muchos besos

Anusca dijo...

Hola Isabel, leo lo que cuentas del comportamiento de Gines y veo a mi hijo.Lo que quiero decir es que casi todos los niños con TEA carecen de motivación. Es su mayor problema. Por lo tanto pienso dirigir todos mis esfuerzos en crearle esta motivación. Solamente con refuerzos positivos nuestros niños aprenderán y repetirán las conductas que queremos. Pero, si cualquier niño necesita que se le premie el buen comportamiento, los nuestros simplemente no pueden conseguir nada sin un sistema de motivación que les ayude. En ello estoy y no voy a cayer más en chantaje, causandole más ansiedad de la que ya tiene, el pobre.Somos nosotros los padres y sus profesores que debemos aprender a tratarlos y buscar métodos que funcionan.pienso hacerlo, lo peor es que no los veo en el colegio por la labor. Y mientrás mi hijo como el tuyo llora por no querer ir al cole, porque lo ha asociado solamente con cosas negativas, exigencias y demandas.
Un beso y ánimo.